8 lectura mínima

¡La importancia de las competencias está muriendo!

El proceso de obsolescencia de las competencias siempre ha existido. ¿Cómo podemos protegernos mutuamente ante el cambio?

Resuma este artículo con:

La obsolescencia de las competencias es un problema. Y es un problema de 2021. Por supuesto. Pero tampoco es un problema nuevo. El proceso de obsolescencia de las competencias siempre ha existido, ya que los métodos de trabajo de la humanidad han evolucionado desde que la humanidad existe. Pero ahora, la velocidad a la que se produce la obsolescencia de las competencias se ha acelerado tanto que ya no se necesitan generaciones para materializarse; son años, a veces meros meses. Existen cifras alarmantes que muestran la rápida disminución de la vida útil de las competencias técnicas y el conocimiento. Identificar los puestos que se verán más afectados por la transformación digital es un buen comienzo, pero acelerar la empleabilidad dentro de su empresa es el objetivo final.

¿Somos todos iguales ante la automatización y la evolución?

Las predicciones sobre el "Futuro del Trabajo" anuncian la desaparición de algunas profesiones mientras dan paso al nacimiento de otras nuevas. Nuevos empleos que requieren una nueva gama de conocimientos técnicos y competencias. Es tentador creer que la obsolescencia de las competencias solo afecta a ciertos sectores, pero nada es seguro. Lo que hoy puede parecer estable, mañana puede ser víctima. La obsolescencia de las competencias, impulsada por la creciente automatización, afecta a un enorme número de profesiones, desde trabajadores de oficina que gestionan campañas de reclutamiento hasta operarios en una línea de producción. "Si bien menos del 5% de todas las profesiones podrían automatizarse por completo, aproximadamente el 60% de las profesiones podrían tener al menos el 30% de sus actividades automatizadas. En el escenario base de McKinsey, el 49% de todas las actividades laborales actuales podrían automatizarse utilizando la tecnología disponible actualmente para 2055.""A future that works: automation, employment and productivity" Enero 2017, McKinsey Global InstituteEntonces, a la pregunta: "¿deberíamos tener miedo de la obsolescencia de las competencias?" La respuesta es: "¡en absoluto, todo lo contrario!"

¡Reclute sabiendo que todo va a cambiar!

La obsolescencia de las competencias está ocurriendo. Es una realidad que podemos anticipar y para la que podemos prepararnos hoy.

Paso 1: Mapee las competencias de sus talentos.

Para las empresas que ya invierten en Workforce Planning (y especialmente para las que no lo hacen), la obligación de mantener una gestión prospectiva de empleos y competencias puede parecer abrumadora. Pero establecer un marco de competencias ayuda a estructurar significativamente sus esfuerzos de adquisición de talento, formación e incluso reconversión profesional.

Paso 2: Reevalúe su estrategia de reclutamiento

A continuación, ¿por qué no ampliar sus esfuerzos (y resultados) revisando sus canales de reclutamiento o sus criterios principales de adquisición de talento? Su estrategia puede girar en torno al potencial del candidato y las oportunidades de crecimiento. Busque soft skills como la adaptabilidad, la escucha activa, la creatividad o el pensamiento crítico que contribuyen a un avance más consistente en las competencias. En este contexto, una campaña de reclutamiento inclusiva centrada en las soft skills aporta nuevas perspectivas, en particular una actitud orientada al cambio. Integrar tests de personalidad en el proceso de reclutamiento puede revelar rasgos de carácter o capacidades que normalmente no son identificables de manera fiable en un CV o en una solicitud de empleo tradicional. Durante las entrevistas, los profesionales de RRHH y adquisición de talento pueden evaluar a los candidatos haciéndoles preguntas orientadas a identificar una forma de pensar complementaria a las misiones diarias: curiosidad, capacidad para movilizar sus recursos, comunicación positiva, etc.

Paso 3: Desarrolle una cultura de aprendizaje

A medida que algunas profesiones se vuelven parcial o totalmente obsoletas, existe una necesidad y un deseo creciente de evolucionar, especialmente ante la transformación digital. Una encuesta reciente de Deloitte muestra que el 72% de los ejecutivos considera la adaptabilidad de sus empleados como una prioridad, en particular mediante la reconversión profesional, el cambio de puesto a través de la movilidad interna o la asunción de nuevas responsabilidades.Motivadas por la experiencia del empleado, las empresas que priorizan la reconversión profesional benefician a sus empleados y a sí mismas en igual medida. Cuando las empresas analizan objetivamente el macroentorno de su industria y su desarrollo futuro, así como el microentorno de los puestos específicos, pueden evolucionar más fácilmente: superando los desafíos junto con su plantilla, revitalizando los empleos a través de una metodología que fomenta la lealtad y la motivación. Todos tienen un papel que desempeñar y pueden participar en una reflexión personal que alimenta un esfuerzo corporativo colectivo. Por ejemplo, esto puede tomar la forma de aprender un nuevo estilo de management o formarse en una técnica ofrecida por un competidor o solicitada por los clientes.El 97% de los encuestados por Deloitte afirma que carece de información sobre sus empleados. Es necesario involucrar a los empleados en el desarrollo de su carrera y, a su vez, en las competencias de la empresa. De esta manera, combinará los desafíos colectivos e individuales y construirá una cultura de aprendizaje que beneficie tanto a los empleados como a la empresa.

Involucre a todos en la superación de la obsolescencia de las competencias

En lugar de un enfoque descendente, las contribuciones combinadas de managers y empleados permiten encontrar soluciones eficaces. Como la plantilla es quien se encarga de llevar a cabo las misiones diarias, están en la mejor posición para explicar por qué ciertas herramientas o procesos necesitan actualizarse. Son los contribuyentes más valiosos al marco de competencias y a la renovación de las descripciones de puestos. Olvide las angustiantes evaluaciones anuales, las evaluaciones anuales deberían ser reflexiones conjuntas y dinámicas que miren hacia el futuro.En medio de una transformación digital masiva, la obsolescencia de las competencias nos obliga a apoyar y acompañar a los empleados más que nunca, ya que la supervivencia y el crecimiento de las empresas dependen de ellos. Para hacerlo de manera eficaz —abordando al mismo tiempo grandes cuestiones como la desigualdad socioprofesional, la precariedad laboral y las divisiones causadas por la transformación digital— cada empresa necesita desarrollar una cultura de aprendizaje e inteligencia colectiva.

Artículos similares

No se ha encontrado ningún artículo.